Ojos de los peces

Hablar de los ojos de los peces o de visión de los peces en general es complicado. Existen especies que tienen una extraordinaria capacidad para distinguir los objetos y otras que apenas pueden ver o no ven nada.

Visión de los peces
De la visión de los peces. wikipedia.

Se tiene constancia que algunas especies son capaces de distinguir el más leve movimiento de un objeto en el agua a distancias de quince metros.

Aquellas especies que no disponen del sentido de la vista, disponen de otros órganos que les ayudan a distinguir el ambiente que les rodea. Estos peces disponen de órganos táctiles o barbillas sensitivas que realizan la misma función que la vista en la mayoría de las especies.

Otros seres disponen para “conectarse” con el mundo que les rodea de órganos eléctricos mediante los cuales al emitir una descarga eléctrica y chocar ésta con los objetos invisibles que les rodean, le permite distinguirlos y percatarse de su presencia. Entre estos seres tenemos los mormíridos o las rayas marinas japonesas.

 

La visión del pez.

Respecto al sentido de la vista de los peces y sus ojos, aunque se han realizado numerosos estudios para intentar clarificar hasta qué punto son capaces de captar la nitidez, colores, profundidad y demás efectos que perciben por sus ojos, lo cierto es que no son más que conjeturas.

Los órganos que utilizan para percibir seguramente mucho de colores, formas o efectos de la luz sobre el agua son los mismos que utilizamos las personas, los ojos.

Hay que señalar que las imágenes y la visión en el mundo submarino no es el mismo que el medio en el que se encuentran los animales terrestres.

Analizando los órganos visuales de los peces y comparándolos con las características del sentido de la vista de los animales podemos llegar a algunas conclusiones respecto al modo en la que los peces pueden ver y percibir los objetos.

Lógicamente, la visión en los peces no es la misma en cuanto a la percepción de la luz y las formas.

Funcionamiento de la visión.

ojo humano - wikipeces.net
Partes del ojo humano.

El glóbulo ocular de las personas es una especie de globo en el que puede penetrar la luz, la cual puede ser irradiada directamente por un objeto luminoso, ya sea una luz, linterna, el fuego, el sol, etc., o indirectamente desde un objeto desde el que esta luz se refleje.

Este globo ocular es totalmente opaco en su interior, puesto que el mismo lo recubre una membrana que impide que la luz pase a través de ella. En uno de los extremos de esta membrana existe un agujero a través del cual sí que pasa a la luz.

Este agüero está recubierto por una membrana transparente de forma circular, curvada y recubierta de una capa de vasos sanguíneos. Esta membrana recibe el nombre de córnea.

La zona central de la córnea tiene forma circular en cuyo centro a su vez se encuentra un agujero de color negro y que recibe el nombre de pupila.

La pupila a su vez está rodeada por un diafragma musculoso y contráctil llamado iris y que en las personas puede adquirir diferentes colores, ya sea azul, castaño, gris. En los peces lo más usual es que el iris adquiera el color dorado brillante.

colores del iris de las personas
Colores del iris de las personas.

El iris es posible llegar a verlo debido a que la córnea, la cual la recubre es transparente.

En el centro del iris se encuentra la pupila, la cual tiene la apariencia de un agujero de color negro y no es otra cosa que el lugar por cual entra la luz en el glóbulo ocular.

El color negro de la pupila es debido a que la luz que entra a través de la misma choca contra la membrana que recubre el globo ocular (retina) y ésta no se refleja al exterior.

De hecho es posible observar en algunos animales (en los gatos por la noche por ejemplo), como se refleja la luz en las paredes del glóbulo ocular provocando que la pupila tenga un color verde o rojo.

Es común cuando viajamos con el coche de noche en lugares donde puede haber animales, observar dos lucecitas parpadeantes en la cercanía de la carretera. Esto se debe, como hemos dicho a la reflexión de la luz dentro del ojo hacia fuera.

En las personas también es posible observar el interior del ojo, si incidimos una luz sobre la pupila y esto lo hacemos en una habitación oscura. Llegaríamos a observar incluso la retina dentro del glóbulo ocular que se corresponde con el lugar donde se encuentran las células sensoriales.

La retina al captar la luz que procede desde fuera del ojo, trasmite estas imágenes al nervio óptico, el cual a su vez lleva estas señales al cerebro.

 

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Comparación entre el ojo y una cámara fotográfica.

La retina permanece en contacto con el iris. Este órgano que es transparente tiene la forma de un objetivo fotográfico. De hecho se puede decir que una cámara fotográfica se asemeja bastante al funcionamiento del ojo.

Así por ejemplo, el iris de los animales se contrae y se dilata en función de que la luz aumente o disminuya al igual que el diafragma de una cámara.

Esta contracción o dilatación lo consigue el iris gracias a la acción de unos músculos que están en contacto con éste y que logran modificar la curvatura del mismo.

Gracias a estos movimientos de dilatación y contracción de la lente del iris, es posible que podamos observar los objetos con la misma nitidez, aun estando a distintas distancias. Esto lo consigue con movimientos constantes en función del objetivo al que estemos mirando.

El hecho de que sea necesario que el iris busque la posición ideal para enfocar un objeto, es la causa de diferentes enfermedades o deficiencias visuales que sufren las personas que deben usar gafas para contrarrestar esta deficiencia de enfoque.

Por supuesto, esta “acomodación” del iris a la cantidad de luz existente o a la necesidad de este órgano para poder enfocar un objeto concreto dependiendo de las circunstancias existentes lo realiza el cerebro de forma automática, no influyendo para nada la voluntad del individuo.

Hasta ahora como podréis imaginar estamos hablando de las circunstancias y características específicas del ojo humano. Ahora que tenemos una noción básica del funcionamiento de nuestros ojos vamos a hablar de cómo son los ojos de los peces.


Otras partes de la anatomía de los peces que te pueden ser de interés.


La visión de los peces y sus diferencias con la visión de los humanos.

Ojo esférico de un pez - wikipeces.net
Ojo esférico de un pez.

Para empezar diremos que el iris de los peces no se dilata ni contrae. Debido a esto, el diafragma no no puede adaptarse a la cantidad de luz existente en un ambiente en concreto.

Por ello, cuando elegimos un ambiente para un pez que hayamos comprado, debemos tener presente la cantidad de luz existente en ese lugar.

Los peces que viven en zonas abisales en las cuales la luz natural no llega no disponen de iris.

Al no disponer de iris, a medida que se desciende en profundidad  y la luz existente en el agua es menor, estos peces llegan a captar la poca claridad que pueda haber con toda su potencia.

El iris o cristalino de los peces tiene forma casi esferoidal y éste no puede adoptar otra forma que la que tiene. No obstante, el pez puede llegar a distinguir los objetos a través de sus ojos moviendo este cristalino para delante y para atrás al igual que el iris de las personas mediante un músculo.

Este movimiento que se produce en los ojos de los peces, se puede comparar con el que realiza las cámaras fotográficas. En éstas, para lograr el enfoque correcto de un objeto es necesario una variación de curvatura de la lente al igual que ocurre en los peces.

Estos seres vivos, en general, tienen un campo de visión mucho más limitado que la que tenemos las personas. Para ellos, incluso en las aguas más cristalinas, les resulta complicado distinguir un objeto a escasos metros de distancia.

Tenemos que pensar que disponer de una visión que le permita distinguir objetos a gran distancia no tiene realmente ningún beneficio práctico para el pez. Por ello, la evolución ha dotado a estos seres de la visión que realmente necesitan y que les resulta útil para suplir sus necesidades básicas de alimentación y protección.

 

La retina de los peces.

Otra diferencia entre los ojos de los humanos y la de los peces la tenemos en la retina.

La de las personas es capaz de distinguir tanto el color como la forma de los objetos que tiene delante. En cambio, la retina de los peces aunque es posible que distingan los colores “no en todos los casos”, en cambio la forma de los objetos pasa desapercibidos para ellos.

Os podréis preguntar que cómo se sabe esto, cómo es posible que se sepa que pueden distinguir colores pero no formas o contornos. Hay numerosos estudios al respecto y anécdotas que certifican estos extremos.

Entre estos ejemplos citaremos el hecho (quizás haya probado a realizarlo) de que es posible pescar peces marinos que son atraídos por el color blanco, los cuales son bastantes, con tan solo poner un algodón o tejido de este color más o menos grande prendido en un anzuelo y que se mueva cerca de donde se encuentran.

O que especies como el macho de la perca, se lance literalmente sobre un trozo de tela de color gris creyendo éste que se trata de una hembra.

Otra prueba bastante determinante es el hecho de que los peces puedan aprender a distinguir un comedero en un acuario por ejemplo en función del color de éste.

A estos peces que conocen su comedero en función del color, se los ha probado a intercambiar el mismo entre otros comederos de igual forma y tamaño, dirigiéndose el pez en cuestión al comedero sin ningún problema. Esta prueba se les ha llegado a hacer disminuyendo las condiciones de luz existentes, lo que ha provocado que se confunda el pez a la hora de localizar su comedero. Esto descarta por completo que el motivo de que lo localizara fuera el olor de la comida.

Estructura del ojo del pez - wikipeces.net
Estructura del ojo del pez.

Otra circunstancia determinante y que distingue la visión de los peces de la visión de las personas es el hecho de que los peces al tener los ojos separados por el perfil de su cabeza, solo puedan observar estos objetos con un solo ojo a diferencia de los humanos que disponen de sus ojos próximos entre sí consiguiendo con ello visionar los objetos con ambos ojos.

Por lo tanto la fisionomía de la cabeza también influye en la visión con perspectiva de los objetos y la captación de la forma de estos.

Así, la posición de los ojos en el rostro de los humanos permite captar esta perspectiva al observar los objetos con ambos ojos, hecho que en los peces no sucede.

Por lo tanto, como hemos dicho, es la posición de los ojos lo que determina que los peces puedan distinguir la forma y contorno de los objetos y no la estructura de la retina. Aunque ésta tuviera la misma forma que la humana seguiría sin captar los objetos nítidamente.

Se puede afirmar con toda seguridad por lo tanto que los peces distinguen los colores y los objetos a cortas distancias aunque no de forma nítida.
H3¿Tienen párpados los ojos de los peces?

Aunque la estructura básica de sus ojos se puede considerar similar a los ojos de las personas, en realidad no disponen de partes que nosotros consideramos básicas como son los párpados. Por lo tanto, los peces no tienen párpados.

Solamente los tiburones disponen de algo parecido a los párpados que disponen los ojos de los humanos. A este accesorio se le denomina membrana nictitante y consiste en una membrana transparente que se cierra y abre para proteger el ojo sin perder la visión del mismo en ningún momento.

 

¿Y glándulas lacrimales?

La función de las glándulas lacrimales es la de humedecer la parte exterior del ojo para impedir que el mismo se seque. Para esto, producen lágrimas a través de un órgano auxiliar de los ojos denominado fosa lagrimal.

En el caso de los peces, debido entre otros motivos al hábitat donde se desarrollan y a la ausencia de párpados, no disponen de glándulas lacrimales.

 

El ojo parietal.

Tercer ojo de los peces - ojo parietal
Tercer ojo de los peces – El ojo parietal.

Además de los ojos mencionados, algunos de estos animales acuáticos disponen de un tercer ojo llamado ojo parietal y que se encuentra situado en la parte superior del cráneo. Éste puede distinguirse como un pequeño círculo transparente situado en la parte superior de la cabeza y que se encuentra en directo contacto con la parte de cerebro denominada epífisis o glándula pineal.

Este tercer ojo es más fácilmente distinguible en especies como las lampreas y bastante menos en otras donde es posible observar una pequeña mancha de color metálico en la cabeza lo que constituiría el ojo parietal.

La función de este órgano auxiliar sería la de captar la luz que incide directamente sobre el pez.

Conociendo la cantidad de luz que existe, puede saber la hora del día en la que se encuentra, lo que a su vez también repercute en sus hábitos alimenticios.

Este tercer ojo también influye a la hora de realizar la freza, puesto que el pez puede llegar a conocer la duración de los días, los cuales aumentan en primavera.

Esto influye por supuesto en otras costumbres de carácter estacional que tienen algunos peces como son los salmones, los cuales necesitan conocer la época del año para remontar las corrientes de los ríos para realizar la freza.

También puede llegar dependiendo de la cantidad de luz a conocer la profundidad a la que se encuentra.

 

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